Revisa el pasado

Una actividad muy aconsejable para mantener una buena memoria es echar un vistazo a nuestro pasado. Las fotos y las cartas que guardamos en un cajón pueden servirnos para ejercitar nuestra actividad neuronal. El objetivo es activar la mente para recordar hechos sucedidos hace tal vez muchos años y, de paso, mejorar nuestra agudeza visual.