Pizarra

Los científicos aseguran que aumentar y progresar en nuestros conocimientos ayuda a agudizar la memoria, mejora la habilidad para resolver problemas y el lenguaje. Con el aprendizaje acumulativo, sumamos nuevos datos e información a conocimientos que ya tenemos. Un buen ejemplo son las matemáticas, que funcionan como si fueran capas: a cada conocimiento que adquirimos, como las sumas o las restas, vamos añadiendo otros, como el álgebra o las ecuaciones. Es lo que hacen los estudiantes en los colegios y es algo que, según los neurólogos, deberíamos seguir practicando toda la vida.