¿Tiene problemas con la memoria y le preocupa?

En qué casos hay que buscar ayuda

¿Tiene problemas con la memoria y le preocupa?

Los trastornos de la memoria pueden ocurrir a cualquier edad. Si se producen sólo de vez en cuando puede decirse que forman parte del funcionamiento normal de la mente humana. Las causas de estos fallos de memoria pueden deberse a la edad, a algún factor puntual o ser el efecto de un problema cerebral.

Puede haber deterioro de la memoria en momentos de fatiga, por algunos medicamentos, cuando se está pasando una depresión, por ansiedad, por presiones laborales…

La mala memoria se asocia muchas veces a la edad avanzada y también a determinadas enfermedades. Se considera como la primera señal de la enfermedad de Alzheimer, pero no siempre es así. En los últimos años, muchas investigaciones científicas han indagado sobre la memoria y han descubierto por qué algunos problemas de memoria son serios, pero otros no tienen importancia.
 

Mala memoria, no siempre asociada a la edad


A medida que las personas van haciéndose mayores, surgen cambios en su cuerpo y, por supuesto, el cerebro no es una excepción. La mala memoria suele ser uno de ellos. Algunas personas notan que tardan más tiempo en aprender, que no recuerdan tan bien como lo hacían antes o que pierden objetos cotidianos, como la gafas, o se olvidan de dónde los habían dejado. Todos estos ejemplos son señales leves de mala memoria, no puede hablarse todavía de problemas serios.



Otras veces las personas mayores ven cómo les cuesta cada vez más enfrentarse a pruebas de memoria compleja o de aprendizaje. Sin embargo, los estudios científicos han demostrado que las personas mayores sanas pueden completar estas pruebas igual de bien que los jóvenes siempre que dispongan de suficiente tiempo para realizarlas. De hecho, muchos mayores mejoran con el paso de los años algunas de sus capacidades mentales, como el vocabulario.

Mala memoria, no siempre asociada a la edad

Cuándo mala memoria significa salud


Algunos trastornos de la memoria están asociados a problemas de salud que pueden ser dos. Entre ellos se encuentran los efectos secundarios provocados por:

  • Algunos medicamentos
  • Alcoholismo crónico
  • Deficiencias de vitamina B12
  • Tumores
  • Infecciones o coágulos de sangre en el cerebro que pueden causar pérdida de memoria o demencia
  • Los trastornos en la tiroides, riñones o hígado también pueden contribuir a los fallos en la memoria
Todo ello puede mejorar con tratamiento médico y, de hecho, es recomendable en estos casos ponerse en manos del especialista lo antes posible.
 

La persona puede volverse más olvidadiza cuando sufre problemas emocionales, como estrés, ansiedad o depresión. Si alguien se acaba de jubilar o ha perdido a su pareja, a un pariente o a un amigo, puede sentirse triste, solo, preocupado. Al lidiar con estos cambios algunas personas pueden sentirse confundidas y tener fallos de memoria.

Esta confusión y pérdida de memoria que causan las emociones suelen ser temporales y desaparecen con el tiempo. El apoyo de amigos y familiares puede ser de mucha ayuda en estos casos, pero si esas sensaciones persisten mucho tiempo es recomendable buscar ayuda profesional, ya sea de un médico o de un psicólogo.