Otros signos de alarma del deterioro cognitivo leve

El paciente cambia de estado de ánimo y de costumbres

 
Otros signos de alarma del deterioro cognitivo leve

Los síntomas del deterioro cognitivo leve, a medida que avanza la enfermedad, se manifiestan en diferentes aspectos, y comienzan a notarse al aparecer ciertas dificultades para realizar las tareas más rutinarias y habituales.

Además, el paciente tiene problemas para desarrollar más de una tarea a la vez.

Otras complicaciones se producen a la hora de tomar decisiones o resolver problemas cotidianos, que cuestan más tiempo y esfuerzo.
 

Cambios en los patrones de vida

El avance de la enfermedad mental se va reflejando en los patrones de vida del paciente, que también se van modificando. Es fundamental que los cuidadores y personas más allegadas conozcan cuáles son estos factores modificables, para lograr un diagnóstico precoz del deterioro cognitivo. El principal cambio puede reflejarse en el estado anímico, por los problemas de lenguaje que puede desarrollar el paciente, y que pueden confundirse con cierta apatía o indiferencia a la hora de hacer vida social.

Asimismo, el paciente puede experimentar cambios en los hábitos de vida, como la comida o el sueño. Es habitual que se despierte con más frecuencia por la noche, por ejemplo. Aparte de las mencionadas dificultades para realizar tareas cotidianas, también se producen cambios en los hábitos de lectura y ocio, en general, debido a los problemas para leer o escribir, por la pérdida de juicio o por la incapacidad de manejar el lenguaje de forma correcta.
 

Pruebas que nos ayudan

Los tests neuropsicológicos o psicométricos ayudan a consolidar el diagnóstico de deterioro cognitivo, puesto que valoran el estado funcional del paciente, si bien por sí mismos no diagnostican ningún tipo de demencia. Los exámenes que se utilizan para evaluar el deterioro cognitivo sirven para explorar de forma sistematizada el estado neuropsicológico del paciente.

Contienen preguntas que sirven para evaluar la memoria, el lenguaje, la concentración, etc. El profesional sanitario que realiza la evaluación debe tener en cuenta factores que pueden llevar a un falso positivo, como la baja formación o el analfabetismo, los problemas visuales y auditivos, la depresión, etc. De hecho, los expertos consideran que las pruebas sólo son un instrumento complementario al necesario estudio clínico que debe evaluar el estado funcional del paciente.
pruebas ayudan detectar deterioro cognitivo leve
   
El diagnóstico del déficit cognitivo y de la depresión suelen ser bastante tardíos, de forma especial en los ancianos. La detección de estos trastornos suele producirse cuando la enfermedad ya está dando signos evidentes de su desarrollo. Un seguimiento clínico adecuado y los cuidados personales necesarios son indispensables para evitar que el deterioro cognitivo desemboque en un probable síndrome demencial.
 
Eva Fariña