“El omega 3 tiene una base biológica muy potente contra el deterioro cognitivo”

Alimentos con antioxidantes y vitamina B, menor riesgo de demencia

Pablo Martínez-Laje
¿Se puede prevenir el deterioro cognitivo?

El investigador y neurólogo Pablo Martínez-Laje nos explica lo que la Ciencia sabe al respecto, los resultados de las últimas investigaciones. Y aconseja sobre alimentación, entrenamiento cognitivo y estilo de vida para mantener una memoria en buen estado.

Entrevista a Pablo Martínez-Laje
Director de Neurología del Centro de Investigación y Terapias Avanzadas y Clínica de Memoria Fundación CITA-Alzhéimer
 

¿Qué podemos hacer para prevenir el deterioro cognitivo en nuestro día a día a partir de los 55 o 60 años?

Hablar de prevención del deterioro cognitivo hoy por hoy podemos decir que está dentro del terreno de la hipótesis. No tenemos aún grandes estudios de intervención  que hayan probado que una medida u otra puede prevenir de deterioro cognitivo. De hecho, el único que yo conozco está hecho en Suecia y se publicó recientemente.

Esta investigación está realizada en personas mayores a las que se ha controlado los factores de riesgo vascular, y les dan una serie de recomendaciones en cuanto a salud y dieta. Además, un programa de ejercicio físico y otro de entrenamiento cognitivo. Esto se compara con un grupo de personas a las que se hace un cuidado de salud normal. Y lo que se demuestra es que a lo largo de cuatro años de intervención, el primer grupo de personas -más controladas y con unas medidas específicas- sí tienen una capacidad cognitiva mejor que el segundo grupo.

 


¿Y de qué medidas hablamos? Sobre todo de prevenir el daño vascular (cuidar la hipertensión, la obesidad, el colesterol, dejar de fumar…). En cuanto a hábitos de vida, es bueno tener una actividad física regular y mantener una dieta variada, equilibrada y saludable. ¿Cómo debe ser? Baja en grasas animales, que incluya todos los nutrientes, lo que se entiende como dieta mediterránea: verduras, frutas, carnes blancas, un vaso al día de vino, no más. A esto hay que añadir la actividad intelectual.

Prevenir el deterioro cognitivo a partir de los 55 o 60 años


En cuanto a suplementos alimenticios, hasta donde yo sé, no está investigada su utilidad en prevención del deterioro cognitivo. Pero sí lo está en personas que ya tienen quejas de memoria o ciertos síntomas de deterioro cognitivo leve, y en los se ve que estos suplementos nutricionales parece que aportan.

 

¿Es un mito hablar de “superalimentos” para la memoria como el brócoli o la manzana?

No son mitos, existen datos que lo sustentan. Hay estudios epidemiológicos que confirman que el consumo de antioxidantes -que se encuentran en algunas frutas y verduras, entre ellas el brócoli- o alimentos con vitamina B, se asocian a menor riesgo de demencia. Pero aún no tenemos estudios lo suficientemente prolongados como para afirmar que estos alimentos sirven para prevenir el deterioro cognitivo.

 

¿Y él omega 3 también viene bien para una buena función cerebral?

El omega 3 es, sobre el papel y conociendo la química del funcionamiento neuronal y de las membranas cerebrales, un nutriente que tiene una base biológica muy potente como para certificar que puede prevenir el deterioro cognitivo, efectivamente.

Los talleres de memoria, ahora tan de moda, ¿son efectivos para mejorar la actividad intelectual?


Talleres de memoria ¿mejoran actividad intelectual?

Volvemos a los mismo: los estudios epidemiológicos  nos dicen que las personas que practican las actividades cerebrales más ricas o más potentes tienen menor riesgo de desarrollar demencia, menos alzhéimer.

También tiene una base biológica, porque estas personas cuentan con más estímulos y su cerebro tiene por ello una capacidad mayor de hacer frente al deterioro cognitivo. Pero necesitamos estudios serios que nos confirmen que los ejercicios cerebrales realmente prevengan este deterioro cognitivo.
 

Lo que no quiere decir que en personas que ya tengan la enfermedad en fases leves no tengan que realizar estimulación cerebral. Les viene bien hacerlo para mantener y mejorar la cognición.

 

¿Por qué los estudios que se realizan sobre este tema en ratones no se pueden extrapolar directamente a los seres humanos?

Los ratones tienen un cerebro muy pequeño, viven menos tiempo, no están sometidos a la historia personal de cada cerebro que soporta el humano; el ratón de laboratorio está muy protegido. Y los modelos de la enfermedad de alzhéimer que se crean para los ratones no son los mismos que sufren las personas. Son un cúmulo de factores que hacen que a veces los resultados en ratones y en seres humanos sean diferentes.

 

¿Qué otras recomendaciones puede hacer a las personas que quieren cuidar la salud de su cerebro?

Tener una vida socialmente rica: estar con gente conversar, salir, tener un ocio interesante (bailar, ir al cine, teatro, jugar a las cartas, al ajedrez,  hacer pasatiempos…). Y la lectura, por supuesto, no podemos olvidarla. Además, dormir lo que nuestro cuerpo necesite, que pueden ser unas 6 u 8 horas, depende de cada organismo. Es importante el sueño porque es un momento en el que el cerebro reordena la memoria.
 

¿Cómo acordarnos de las cosas cuando tenemos olvidos frecuentes?

Si nos centramos en cosas más concretas para aprender a recordar las cosas, podemos utilizar ciertas técnicas para acordarnos. Un buen ejemplo es apuntarnos las cosas: yo siempre les digo a los mayores que si se apuntan la lista de la compra la recordarán mejor que si sólo la llevan en la memoria. Otra técnica es asociar algo a la idea que queremos recordar (visualizar una fotografía de un libro donde está la información que queremos mantener en la memoria…).
 
 

¿Podría contarnos curiosidades de la memoria que la gente no conoce?

Aunque hay muchas personas con deterioro cognitivo y alzhéimer también se da el fenómeno contrario: síndromes hipermnésicos. Son personas que están constantemente acordándose de todo y todo ello no les permite pensar ni vivir con normalidad. Por ejemplo, recuerdan todo con todo lujo de detalles todo lo que les ha pasado.

En cuanto a las personas que son capaces de aprenderse de memoria diccionarios enteros, también presentar una disfunción, en este caso de las redes sinápticas neuronales. Por ejemplo, cuando una de esas redes empieza a fallar, otras redes hacen las funciones. Por ejemplo, algunas personas con autismo tienen unas capacidades matemáticas o mnésicas increíbles; es una especie de descompensación de diferentes redes cerebrales.

 

¿Es cierto que las nuevas tecnologías y las redes sociales nos hacen tener una peor memoria?


Se pueden decir muchas cosas sobre eso. Antes nos sabíamos unos cuantos números de teléfono y ahora no porque los tenemos apuntados en la agenda del móvil. La memoria que ahora no usamos será “espacio del disco duro” cerebral para utilizar en otras cosas seguramente. También depende del uso y de nuestra dependencia de las nuevas tecnologías. Yo creo que lo que antes aprendíamos porque lo leíamos muchas veces en un libro, ahora lo aprenderemos porque lo leeremos muchas veces en una tableta. El estímulo cambia, pero el proceso cerebral tiene que ser el mismo.

Nuevas tecnologías y memoria
 

¿Se espera que el hombre del futuro tenga más memoria o más capacidad cerebral?

No me atrevo a decir nada al respecto. Lo que podemos decir es que a lo largo de la evolución el cerebro ha ido creciendo, adaptándose al mundo.

Carmen Arnanz