“El olvido de lo reciente es lo que debe preocuparnos”

Es preocupante consultar el calendario constantemente y olvidarlo

 
Es muy importante saber qué olvidos o fallos de memoria son señales de alarma para quien los padece y cuáles no.

El experto neurólogo Pablo Martínez-Laje nos da las claves para descubrirlo. El objetivo es el diagnóstico temprano del deterioro cognitivo.


Entrevista a Pablo Martínez-Laje
Director de Neurología del Centro de Investigación y Terapias Avanzadas y Clínica de Memoria Fundación CITA-Alzhéimer
Pablo Martínez-Laje
 

¿Cuándo tiene que empezar a preocuparse, e ir al médico, una persona que empieza a tener fallos de memoria?

Esto es importante porque fallos de memoria tenemos todos a diario. Antes de los 60 o 65 años, lo normal es que los fallos de memoria sean de este estilo: “Me he dejado las llaves en casa”, “Iba a la cocina a por un vaso de agua, me he quedado en blanco y he tenido que volver al salón para recordarlo…”. O que no nos acordemos de nombre de actores en cierto momento o cuando se nos queda una palabra en la punta de la lengua. Estas situaciones nos ocurren con frecuencia sin que suframos deterioro cognitivo.

El fallo de memoria al que debemos dar importancia se refiere no tanto a datos concretos como a acontecimientos o conversaciones recientes. Por ejemplo, una persona que olvida lo que ha hecho el día anterior o lo que ha hecho esa mañana, sobre todo cuando es algo que se empieza a notar regularmente, es preocupante.

 


El olvido de lo reciente o la descolocación de acontecimientos en el tiempo es lo que debe preocuparnos. También cuando empieza a repetirse mucho en las cosas que cuenta o que pregunta… Todo esto se puede acompañar con una dificultad especial para las fechas: la persona consulta constantemente el calendario; y cada vez que lo mira, lo olvida. Para completar el cuadro diagnóstico, puede haber también un cambio de carácter, que ahora suele ser más irritable.

Fallos de memoria


Para ayudar en el diagnóstico de personas que empiezan a presentar síntomas de deterioro cognitivo, un grupo de expertos de diferentes sociedades científicas pusimos en marcha la web www.problemasmemoria.com. En la página se hacen dos cuestionarios a las personas que están preocupadas por un familiar o amigo con fallos de memoria. Según el resultado de estas preguntas, al web aconseja, o no, al paciente ir al médico.

 

¿Por qué es tan importante acudir al médico a tiempo ante un fallo de memoria?

Para detectar los problemas de memoria cuanto antes. Además, muchos de ellos no indican que la persona vaya a sufrir alzhéimer. El estrés, la depresión, el efecto de determinados medicamentos… Hay muchas cosas que pueden producir fallos de memoria. Y si es una demencia, cuanto antes se detecte, mejor porque se pueden empezar a emplear los tratamientos con fármacos.

 

¿Cómo se sabe cuándo es un deterioro cognitivo reversible y cuándo es una demencia?

Si al paciente se le hacen los test de memoria y se comprueba que tiene fallos, el segundo paso es buscar la causa. Para ello hay que realizar una serie de pruebas: análisis y pruebas de neuroimagen. Si es el principio de una demencia, hay que tratarla y si estamos frente a un problema de ansiedad, estrés o de déficit de vitaminas, hay que tratarlo también en todos los casos.

Y si se trata de un deterioro cognitivo leve, ¿se refleja ya en la pruebas de neuroimagen?


En Neurología cuesta mucho que las pruebas den un resultado taxativo de blanco o negro. Las pruebas de imagen vistas de manera global aportan poca información; pero si se miran más en detalle, estudiando los patrones de atrofia sí que pueden hallarse más información. La resonancia por sí misma no da un diagnóstico certero.

Pruebas de neuroimagen para el deterioro cognitivo leve

Por ejemplo, la enfermedad del alzhéimer produce en el cerebro depósitos de dos proteínas: la tau y la amiloide; si sospechamos que el paciente puede padecerlo, podemos practicarle una punción lumbar. La razón es que se puede medir el nivel de estas dos proteínas mediante la punción y saber si los niveles están alterados.

Además, estos depósitos de proteínas también se pueden investigar con una prueba que se llama PET, muy cara y que sólo se debe aplicar en casos muy concretos.
 

¿Qué novedades existen en cuanto a investigación de deterioro cognitivo y alzhéimer?

Las líneas de investigación están muy centradas en el diagnóstico temprano del deterioro cognitivo. Aunque este concepto se puede entender de dos maneras: una de ellas se refiere al diagnóstico de los primeros síntomas, antes de que el deterioro cognitivo sea muy serio y se convierta en demencia. Es lo que llamamos la “fase predemencia”.

Sabemos que el alzhéimer es un proceso largo desde la persona está asintomática y hasta que tiene demencia, pasando por un periodo de los que llamamos deterioro cognitivo leve o ligero. Hasta hace un tiempo, cuando esta persona iba al médico con fallos de memoria o deterioro leve, hasta que no tenía demencia no se le diagnosticaba. Ahora eso ha cambiado porque contamos con una serie de biomarcadores de la enfermedad.

El otro enfoque de la investigación clínica está dirigida a detectar la enfermedad incluso antes de los primeros síntomas. Hay personas que participan en ensayos clínicos y que tener ningún síntoma de deterioro cognitivo ya presentan algunos biomarcadores positivos. Esto es lo que consideramos como “fase preclínica”.

Carmen Arnanz