La memoria pierde cohesión con la edad

El estudio compara la actividad cerebral de diferentes personas

 
La memoria pierde cohesión con la edad


La memoria se va deteriorando a medida que las personas se hacen mayores. Esta pérdida de memoria es normal con los años, igual que se resienten las facultades físicas.

La razón por la que esto sucede y cómo se produce este deterioro cognitivo siguen siendo objeto de investigación en todo el mundo.


Un estudio reciente realizado en la Universidad de Princeton, Nueva Jersey (EE.UU.) añade un poco de luz a este proceso y concluye que la edad hace que los grupos de regiones cerebrales que sincronizan su actividad durante las tareas de memoria se hagan más pequeños y más numerosos, lo que provoca que la memoria pierda cohesión.

 

Actividad cerebral y memoria

Hasta ahora se había investigado la actividad cerebral promedio estudiando grupos de personas, pero los autores del informe estadounidense han utilizado un novedoso método para comparar la dinámica cerebral de los individuos. Mediante resonancias magnéticas funcionales realizadas a los participantes en el estudio los investigadores registraron la actividad cerebral de personas sanas mientras realizaban varios procesos: durante tareas de memoria, en tareas de atención y en reposo.

Los datos obtenidos a través de esas resonancias magnéticas se reestructuraron como una red compuesta de diferentes regiones del cerebro y de las conexiones que se establecían entre ellas. Todo ello sirvió para medir los cambios existentes entre diferentes grupos de conexiones.

Cuando compararon los resultados, los investigadores observaron diferencias drásticas entre los individuos. Independientemente de si la persona estaba usando la memoria, centrando su atención o descansando, el número de grupos síncronos de conexiones dentro del cerebro era coherente para ella, pero era radicalmente distinto al de los demás participantes.

 

Memoria y edad

En las tareas de memoria que el cerebro realiza, la investigación detectó que las variaciones estaban vinculadas a la edad. Los individuos más jóvenes sólo presentaban unos pocos grandes grupos sincrónicos que vinculaban casi todo el cerebro en una actividad coordinada.

En el caso de las personas mayores, estos grupos de conexiones eran más pequeños, lo que indicaría una pérdida de actividad cerebral cohesiva, incluso aunque la persona no sufra deterioro de la memoria.

Memoria y edad

Los resultados de este estudio muestran importantes diferencias entre los cerebros de cada persona y descubre herramientas prometedoras para entender cómo las distintas características cerebrales están relacionadas con el comportamiento, la salud y las enfermedades, explican los investigadores.