“Investigamos nuevos marcadores biológicos para predecir qué personas sufrirán deterioro cognitivo”

Sólo un 1% de los casos están genéticamente predeterminados

 
Imaginemos que podemos predecir qué personas tienen alto riesgo de padecer deterioro cognitivo en el futuro… Y que esos pacientes pudieran empezar a cuidarse a prevenir o retrasar la enfermedad, potenciando su memoria. En el Hospital Universitario La Paz, la neuróloga Ana Frank García y su equipo investigan para descubrir los marcadores biológicos que pueden anticipar la aparición de deterioro del cerebro.

Entrevista a la Dra. Ana Frank García
Jefe de sección de Neurología del Hospital Universitario La Paz (Madrid)
Subdirectora médica del Área de Investigación, Calidad y Docencia
Neurología del Hospital Universitario La Paz
 

¿Qué intentan hallar las investigaciones que están realizando en el Hospital La Paz sobre deterioro cognitivo y memoria?

Lo que seguimos investigando ahora es qué marcadores biológicos podrían predecir qué personas están en alto riesgo padecer deterioro cognitivo en un futuro. Pero para eso necesitamos identificarlos en la fase asintomática. Si lo hacemos cuando la enfermedad está florida, ya es demasiado tarde, no hay manera de frenarla.

El objetivo es poder poner en marcha medidas terapéuticas potencialmente preventivas o que retrasen el comienzo de la enfermedad. Estas medidas están por ver porque todavía no hemos hallado ningún fármaco que demuestre que sea capaz de impedir que se produzca del deterioro cognitivo en un futuro.

Nosotros ya llevamos varios años, desde 2010, intentando hallar esos marcadores predictores a través del estudio de 200 personas, que pueden darnos resultados interesantes en un futuro. Mantenemos viva la investigación y la muestra de las personas que han participado en las primeras fases de este estudio. Para nosotros sería muy importante repetir las pruebas cuatro años después para ver qué cambios ha habido, pero necesitamos financiación. Por eso, mi lema es: “La investigación es de todos. La clave está en tu cerebro”.

 

¿Qué marcadores actuales son útiles para predecir el deterioro cognitivo?

Hay varios: uno de ellos se extraen a partir de muestras de sangre, que miden niveles de inflamación o ciertos marcadores genéticos. También al analizar muestras de líquido encefalorraquídeo, podemos ver si existe algún desequilibrio sospechoso entre la llamada proteína tau y la beta-amiloide. Además, existen marcadores de imagen cerebral que nos ayudan en el diagnóstico, a través de resonancia magnética o tomografía por emisión de positrones.
marcadores predecir deterioro cognitivo
 

¿Cómo influye la composición de la flora intestinal en la salud del cerebro?

Existen cada vez más estudios al respecto: hay investigaciones que señalan que puede haber una interconexión entre la composición de la microbiota (flora intestinal) y el cerebro. Dicha microbiota no se sabe si puede ser causa o efecto de inflamaciones crónicas del organismo, por ejemplo. Porque una de las hipótesis de la enfermedad de alzhéimer es que puede ser un estado inflamatorio crónico: por eso se estudia el papel que puede desempeñar la microbiota en ello. Nosotros queremos empezar en La Paz una investigación sobre este asunto: la composición de la microbiota en personas sanas, en personas con quejas de memoria y en otro grupo de pacientes que ya ha desarrollado la enfermedad.
 

Si un factor determinante para la pérdida de memoria es la edad, ¿por qué hay personas mayores que pueden llevar a cabo trabajos que necesitan mucha memoria y otras no?

Factor pérdida de memoria es la edad

Puede deberse a que la persona está tenido un fallo de memoria pero lo más frecuente es que esto no tenga que ver con el deterioro cognitivo. Hay pacientes que vienen angustiados a consulta cuando lo que realmente sufren son fallos de atención, producidos por el estrés por ansiedad o depresión, por ejemplo. La persona está más dispersa, como queriendo abarcar más cosas a la vez y no prestan suficiente atención a las cosas que suceden en su entorno.

Por eso, muchas veces lo primero que hacemos cuando una persona en torno a 50 años llega a consulta con quejas de memoria es descartar que tenga lo que llamamos una pseudodemencia depresiva, es decir, una falsa demencia causada por una depresión. Y primero que hacemos es tratar esta enfermedad y comprueban cómo siguen los fallos de memoria un tiempo después.
 
 

¿A partir de qué edad se produce una pérdida fisiológica de neuronas?

Este proceso empieza a partir de los 25 años, eso está demostrado. Lo que ocurre es también hay neurogénesis (creación de neuronas), cosa que antes no se sabía. Lo que se decía es que las células nerviosas no se regeneraban. Se ha demostrado que continua la producción de neuronas y, lo que es más importante, la capacidad de las neuronas existentes de crear redes sinápticas, conexiones amplias entre ellas. Estas conexiones sinápticas desarrolladas permiten que una persona no se deteriore a partir de una edad temprana como los 25 o 30 años.

Es cierto que con la edad el cerebro se hace más vulnerable porque puede aparecer el daño vascular. Las neuronas se tienen que nutrir bien a partir del oxígeno y los nutrientes que les llegan por el torrente sanguíneo. Y también deben nutrirse otras células que están en el cerebro, como la glía, muy importante para el sostén cerebral en una persona sana. Si esta persona tiene fallos de riego o vascularización, su cerebro estará mucho más vulnerable que el de una persona joven y sana.
 

¿Qué papel desempeña la herencia genética?

Sólo hay un 1 por ciento de casos genéticamente predeterminados, en los que se hereda la enfermedad debido a mutaciones genéticas en ciertos cromosomas: en todas las generaciones aparecen casos de la enfermedad. Si hay un árbol familiar muy cargado de casos hay que sospechar de una posible mutación genética. En la mayoría de los casos, el deterioro cognitivo tiene lo que llamamos una herencia genéticamente compleja. Es decir, lo que se hereda es una susceptibilidad genética. Se está viendo que si se tienen una cierta combinación de varios rasgos genéticos -que en sí mismos nos son una enfermedad- la persona tiene más riesgo genético de padecer cierta dolencia. Lo que quiere decir que si cuidamos nuestro estilo de vida, podemos prevenir o retrasar el deterioro cognitivo.
 
Carmen Arnanz