Hacer ejercicio protege contra el deterioro cognitivo

Las conexiones neuronales mejoran con la actividad física

Hacer ejercicio protege contra el deterioro cognitivo

El paso del tiempo modifica y puede alterar la salud mental de las personas. El envejecimiento hace que las conexiones cerebrales se debiliten de forma progresiva y el estado físico también sufre sus consecuencias.

Está demostrado que estos cambios, y su ritmo de degeneración, se pueden modificar con la actividad física, que de hecho recomiendan los expertos a cualquier edad.

Ahora nuevas investigaciones sugieren que el ejercicio practicado de forma regular puede ayudar a mantener no sólo una buena condición física, sino también mental: previene el deterioro cognitivo. Esta es la principal conclusión de una reciente investigación elaborada por expertos de la Universidad de Illinois, que sugiere que estar en buena forma física puede mejorar la función cerebral a largo plazo.
 
 

Ejercicio, conexiones cerebrales más fuertes

Los investigadores de Illinois han descubierto que existen diferencias en el cerebro de las personas mayores y que esas variaciones estarían relacionadas con la capacidad de resistencia aeróbica de cada uno. Es decir, una mejor condición física se asocia a conexiones cerebrales más fuertes que, además, se mantienen a lo largo de la vida.

Muchas investigaciones han demostrado que practicar ejercicio de forma regular aumenta las habilidades de los mayores en sus quehaceres diarios, hace que se reduzcan los riesgos de padecer ciertas enfermedades y permite mantener una mejor independencia funcional de la persona. En definitiva, puede mejorar sensiblemente la calidad de vida de las personas mayores. Esta actividad física debe practicarse de manera regular, debe estar adecuada a la edad y condición física de cada persona y deber ser supervisada por profesionales, para evitar posibles lesiones.
 
Desde la Organización Mundial de la Salud se recomienda la actividad física para prevenir muchos de los efectos negativos que tiene el envejecimiento sobre la capacidad funcional y la salud.
 

Beneficios físicos y mentales

Muchas de las alteraciones que sufre una persona durante la vejez se deben al modo de vida sedentario y a algunas enfermedades crónicas. Por ello, los especialistas recomiendan una revisión médica periódica que evalúe la situación de cada persona y su capacidad para poder realizar el ejercicio físico más adecuado a su edad y a sus condiciones personales.

Se desaconsejan para la tercera edad las llamadas actividades de alto impacto, en las que durante su práctica ambos pies pierden el contacto con el suelo y vuelcan todo el peso del cuerpo sobre sí mismo en el momento de la caída. Son más recomendables ejercicios moderados y de bajo impacto, que minimizan el riesgo de lesiones.

No sólo hay ventajas físicas, la práctica regular de ejercicio es beneficiosa también para la salud mental en la tercera edad. Mejora la autoestima, el autocontrol, el funcionamiento autónomo, los hábitos de sueño, las funciones intelectuales y las relaciones sociales.
 
 

A mejor condición física, mejor salud mental

Todas estas ventajas ya se conocían, pero el estudio de la Universidad de Illinois proporciona la evidencia más fuerte que existe hasta la fecha de que la condición física entre las personas de edad avanzada puede tener beneficios sustanciales para la salud cerebral en lo que se refiere a las conexiones funcionales de diferentes zonas del cerebro, explican los autores del informe.  

A mejor condición física, mejor salud mental

Comparar el cerebro de jóvenes y mayores.

Para llegar a estas conclusiones, se observó a personas jóvenes y de edad avanzada. Los investigadores evaluaron la fuerza de las conexiones en diferentes partes del cerebro de los participantes mientras estaban despiertos y no hacían ninguna tarea en particular.

Los más jóvenes mostraron unas conexiones cerebrales más fuertes que las de los mayores. Pero entre estos los investigadores encontraron diferencias. Los mayores que tenían mejor condición física, presentaban conexiones cerebrales más intensas entre ciertas partes de su cerebro, lo que les llevó a sostener que una buena forma física tiene relación directa con la función cognitiva de las personas mayores.
 

Ejercicio regular y moderado

  • No hace falta gran forma física.

    No se trata de contar con una magnífica forma física, explican los autores del estudio, sino de mantenerse en buena forma y en practicar ejercicios adecuados de forma regular. Los beneficios para el cerebro se consiguen con ejercicios de resistencia entre bajos y moderados, tal y como se ha visto también en otras investigaciones.
  • Ideas para investigar

    Ideas para investigar. Los hallazgos abren nuevas vías de investigación en este campo, sobre todo por la idea de que la condición física puede estar relacionada con la salud cerebral independientemente del nivel de actividad física que se tenga. Esto sugiere que podría encontrarse algún indicio de cómo el cuerpo de algunas personas se adapta más que el de otras a la actividad regular. Esto podría ayudar a comprender cómo la condición física protege contra el deterioro cognitivo que se produce por el envejecimiento y la demencia, explican los investigadores.

Carmen Arnanz