Tratamientos para el Alzheimer y la demencia

Consejos para mantener a raya la mala memoria

Las personas con demencia necesitan estar bajo tratamiento médico. Se puede acudir a un neurólogo, un médico de familia, un internista, un geriatra o un psiquiatra que traten los problemas físicos y de comportamiento del paciente y puedan resolver las dudas que puedan surgir, tanto al afectado como a sus familiares.

Muchos grupos de investigadores estudian en todo el mundo medicamentos que retrasen el deterioro cognitivo y fórmulas para prevenir el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer. Los médicos disponen de algunos tratamientos que ayudan a mantener la capacidad de pensar, hablar y recordar y que pueden aliviar algunos trastornos de comportamiento, aunque no detienen el progreso de la enfermedad.
 

Tratamientos para el Alzheimer y la demencia

Controlar la demencia vascular

En el caso de la demencia vascular, los afectados deben tomar medidas para evitar futuros accidentes cardiovasculares, mediante el control de la hipertensión arterial, del colesterol y de la diabetes. Deben evitar fumar. También hay muchos estudios en marcha para mejorar los síntomas de este tipo de demencia.

El entorno familiar y los amigos pueden ayudar a las personas que se encuentren en las fases tempranas de demencia a continuar con sus rutinas diarias. Es recomendable mantenerles al día con detalles como la hora que es, dónde viven, informarles de lo que pasa en su casa y en el mundo. En algunos casos puede ser útil:


Controlar la demencia vascular


 

  • Un calendario grande (con anotaciones clave)
  • Una lista de planes diarios
  • Notas sobre medidas de seguridad en el hogar
  • Instrucciones escritas para usar los artículos corrientes de la casa
   

 

 

Cómo mantener en forma la memoria


Si tiene mala memoria, le proponemos algunas técnicas que pueden ayudarle a mantener las capacidades mentales y de memoria:
 

  • Hacer planes, siempre. Planifique sus actividades, haga listas de lo que tiene que hacer ayudándose con notas y calendarios. A veces se recuerdan las cosas mejor si se conectan mentalmente con otras como un nombre familiar, una canción, un libro… Son las llamadas reglas nemotécnicas.
     
  • Actividad física y mental. No se quede quieto: desarrolle intereses, pasatiempos o actividades que puedan ayudar tanto a la mente como al cuerpo. Manténgase activo, tanto física como mentalmente.
     
  • Ejercicio moderado. Haga ejercicio físico moderado de forma regular. Son muchos los estudios que asocian el ejercicio físico moderado (caminar, por ejemplo) con un mejor funcionamiento del cerebro.
     
  • No abusar del alcohol. Reduzca el consumo de alcohol o evítelo. A pesar de que algunos estudios sostienen que tomar algo de alcohol puede beneficiar la salud, el consumo excesivo o el abuso de bebidas alcohólicas puede causar pérdida de memoria y daño permanente en el cerebro.
     
  • Controlar las emociones. Alivie los momentos de estrés, ansiedad o depresión con actividades o pasatiempos que le hagan disfrutar.