Las mejores horas para memorizar

Entre las 12 y las 5 de la tarde se estudia mejor

 

Muchas investigaciones se realizan con los estudiantes, ya que son quienes más ponen a prueba su capacidad de memoria.

Además, suelen reducir de forma drástica las horas de sueño, especialmente en época de exámenes.

Las mejores horas para memorizar
 

De jóvenes todos hemos escuchado que la noche anterior a un examen es mejor acostarse pronto que quedarse toda la noche estudiando. Y, sin embargo, todos hemos desoído este consejo. Pues bien, la ciencia nos dice que esta advertencia es realmente sabia. El sueño es imprescindible para fijar el conocimiento ya aprendido. Además, está demostrado que cuando dormimos las horas necesarias, el cerebro está mucho más alerta y se producen menos distracciones.

Sueño es imprescindible para mamorizar
 

Las conclusiones de un estudio valenciano indican que las mejores horas para estudiar no son precisamente las nocturnas. Tampoco lo son las primeras del día, porque todavía estamos un poco lentos por la cercanía del sueño anterior. De hecho, las personas que duermen ocho horas diarias tampoco están demasiado despejadas durante las primeras horas del día y tienen más problemas para fijar la atención. Por tanto, las mejores horas para estudiar o, en general, para practicar la memoria son entre las 12 y las 5 de la tarde, aproximadamente.

Entre las 12 y las 5 de la tarde se estudia mejor
 

 

Continúan las investigaciones

A pesar de todos los avances, los investigadores todavía no saben con total seguridad cuál es la relación entre la falta de sueño y el deterioro cognitivo. La práctica clínica sí indica que el deterioro cognitivo suele provocar la alteración en el ritmo del sueño. La experiencia también nos dice que, con la edad, nuestro sueño va perdiendo calidad y cantidad, si bien este deterioro parece más acentuado en personas que tienen un alto riesgo de sufrir alzhéimer.

Los expertos han comprobado que los ancianos con deterioro cognitivo leve tienen un sueño más fragmentado y menos cantidad de fase REM respecto a los mayores sin ninguna patología. Así, los problemas para dormir pueden ser una alerta para diagnosticar con antelación determinadas enfermedades neurodegenerativas. El diagnóstico precoz es muy importante en la evolución de cualquier enfermedad, y ya sabemos que el alzhéimer empieza a desarrollarse en el cerebro muchos años antes de que comience a dar los primeros síntomas.

 
Eva Fariña