Medir la presión arterial en casa, arma contra el deterioro cognitivo

Los expertos aconsejan volver a los hábitos cardiosaludables


Se define la hipertensión como la elevación persistente de la presión arterial por encima de las cifras recomendadas. Cuando las cifras se mantienen altas de forma continuada, el paciente puede sufrir problemas cardiovasculares, como el infarto, la angina de pecho o la insuficiencia cardiaca. Asimismo, puede causar en el cerebro daños como la hemorragia, el ictus, y, a largo plazo, la demencia.
 

Identificar la hipertensión en casa


La hipertensión es asintomática, por lo que es imprescindible que el paciente se autocontrole. Actualmente hay muchos dispositivos aptos para la automedición de la presión arterial. Su control y un tratamiento adecuado convierten la hipertensión en una enfermedad crónica y de relativo bajo riesgo.

El Estudio de Ohasama analiza los datos relacionados con la presión arterial tomada en el hogar, por medio de la medición de más de 500 personas. Dicho estudio ha mostrado que la presión sistólica elevada y su variabilidad obtenida por automedida domiciliaria se asocia a un mayor riesgo de deterioro cognitivo. Según esta investigación, la monitorización de la presión arterial en casa puede ofrecer información clínica interesante para el diagnóstico del deterioro cognitivo.


Medir la presión arterial en casa, arma contra el deterioro cognitivo
 

A más hipertensión, peor función cognitiva

Otra investigación que aporta cifras concretas se ha publicado en la revista “Circulation” en el año 2004. Este trabajo ha analizado las consecuencias de la presencia prolongada de factores de riesgo cardiovascular en 3.381 adultos durante 25 años. Las conclusiones del estudio han revelado que mantener de forma continuada niveles altos de presión arterial durante la edad adulta temprana está asociado a una peor función cognitiva durante la mediana edad.

A partir de estos resultados, tanto expertos en Cardiología como en Neurología y en otras especialidades médicas han comenzado a orientar sus investigaciones en las consecuencias que los factores de riesgo cardiovascular tienen en el cerebro.

Retrasar el deterioro cognitivo

Los especialistas han recordado que las neuronas muertas son irremplazables, por lo que, en consecuencia, la demencia es una enfermedad incurable hasta el momento. En la actualidad todas las medidas encaminadas a evitar o detener el avance del deterioro cognitivo se centran en evitar que las neuronas se destruyan o bien que lo hagan de la forma más lenta posible. Para ello, es imprescindible el abordaje de la hipertensión arterial. También es necesario investigar si hay algún tratamiento para la hipertensión que beneficie la prevención del daño cognitivo.
 

Cuáles son los hábitos de vida cardiosaludables

La Fundación Española del Corazón, dependiente de la Sociedad Española de Cardiología, recomienda la prevención “como el mejor tratamiento para la hipertensión”. Esto supone mantener unos hábitos de vida cardiosaludables:

 
  • Evitar el tabaco

  • Moderar el consumo de alcohol

  • Mantener una dieta variada y un control adecuado del peso

  • Realizar ejercicio físico regularmente

  • Control del consumo de sal

Hábitos de vida cardiosaludables

Tomar el tratamiento siempre

Uno de los principales problemas de los pacientes es la falta de seguimiento del tratamiento, por lo que la Fundación Española del Corazón recomienda a los hipertensos que cumplan de forma estricta su tratamiento antihipertensivo.
 

En un estudio publicado en 2012 en la revista científica “Archives of Neurology”, también se relaciona la hipertensión arterial con el aumento del riesgo de padecer demencia vascular o deterioro cognitivo leve. Investigadores de la Universidad de Columbia (Estados Unidos) han evaluado a 918 personas sin indicios de deterioro cognitivo durante casi cinco años.

En las conclusiones del estudio, los expertos han confirmado que los pacientes con hipertensión arterial tenían un 40 por ciento más de peligro de desarrollar insuficiencia cognitiva leve, así como un 70 por ciento más de posibilidades de padecer la forma no amnésica, que implica ligeros problemas de memoria.

No se sabe por qué sucede

Los especialistas han reconocido que no saben con total seguridad cuál es el mecanismo por el cual la hipertensión provoca el deterioro cognitivo. Una de las hipótesis apunta a que la tensión alta causa daños en la estructura de los vasos cerebrales en la sustancia blanca, que está bajo la corteza cerebral. La disminución en la oxigenación y el flujo de sangre alterado lesionan la mielina que recubre las fibras nerviosas, lo que interrumpe los circuitos y, en consecuencia, afecta a las funciones ejecutivas y altera los procesos mentales complejos como la toma de decisiones o la resolución de problemas.
 

No lo olvides...


Presión arterial y deterioro cognitivo
 
  • La incidencia del deterioro cognitivo es mayor en los pacientes hipertensos no tratados con respecto a aquellos bien controlados

  • La hipertensión provoca lesiones isquémicas en las arteriolas de menor calibre que penetran en el interior del cerebro

  • Los pacientes con hipertensión arterial tienen un 40 por ciento más de riesgo de desarrollar insuficiencia cognitiva leve

  • La prevención es el mejor tratamiento para la hipertensión, lo que conlleva mantener unos hábitos de vida cardiosaludables, evitar el tabaco o moderar el consumo de alcohol.


Eva Fariña