Fármacos que pueden favorecer el deterioro cognitivo en mayores

Cuidado con algunos medicamentos para dormir

Algunos medicamentos como el diazepam, la amitriptilina o algunos corticoides tienen efectos anticolinérgicos (actúan sobre el sistema nervioso central y periférico) y pueden provocar reacciones negativas en personas mayores si se toman con frecuencia.

Los efectos que estos fármacos tienen sobre el cerebro de las personas mayores han sido analizados por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Indiana (Estados Unidos). El estudio, publicado en la revista ‘JAMA Neurology’, desaconseja el uso generalizado de estos medicamentos en mayores.
Fármacos que pueden favorecer el deterioro cognitivo
 

Peor memoria y tamaño cerebral menor


Para analizar qué pasa en el cerebro de los mayores que toman estos medicamentos, los investigadores han sometido a pruebas de imagen (PET y resonancias magnéticas) a medio millar de personas. De ellos, 60 habían tomado estas medicinas. Los científicos observaron que aquellos que habían ingerido los fármacos tenían un metabolismo de la glucosa reducido y un tamaño cerebral menor.

Los test neurológicos que les realizaron permitieron comprobar que estos mayores tenían peor memoria a corto plazo y su función ejecutora era peor para actividades como la planificación o resolución de problemas. Estos resultados les llevaron a la conclusión de que esta clase de fármacos pueden actuar sobre el cerebro y podrían provocar mayor riesgo de deterioro cognitivo y demencia.
 

Alzheimer y demencia


La Sociedad Española de Neurología (SEN) considera que es muy pronto para asegurar que el consumo de estos fármacos puede estar detrás de la demencia. El Alzheimer y la demencia, puntualizan desde la SEN, no son enfermedades que se desarrollen en dos o tres años, sino que tardan décadas, por lo que piden cautela a la hora de valorar los resultados del estudio estadounidense.

Sin embargo, sí recomiendan precaución a la hora de recetar a los mayores estos medicamentos y otros con efectos similares y piden que se considere otras alternativas, si las hay.

Estos fármacos se prescriben a veces para tratar problemas como el insomnio y se podría dar a entender a los pacientes mayores que no necesitan dormir ocho horas o que con ciertas medidas como irse a la cama más tarde pueden tratar su problema de sueño, explican desde la SEN.

Alzheimer y demencia