Alimentos saludables para el cerebro que ayudan a prevenir la demencia

Legumbres, aceite de oliva, pescado, frutas y verduras

La alimentación es esencial para proteger la función cognitiva y la memoria. Hacemos un repaso de las dietas y grupos de alimentos más beneficiosos para el cerebro. Lo mejor es planificar menús semanales variados e incorporar estas saludables sugerencias… Y evitar siempre los dañinos para la salud.

 

Qué es la dieta MIND

Esta dieta combina otras dos reconocidas mundialmente como beneficiosas para la salud: la dieta mediterránea y la DASH (siglas en inglés de “Dietary Approaches to Stop Hypertension” o Recomendaciones dietéticas para detener la hipertensión).

Está diseñada para prevenir o disminuir el deterioro mental y cognitivo. Recientes estudios muestran que consigue reducir en un 53% el riesgo de Alzheimer en las personas que siguen la dieta estricta y en un 35% en aquellas que la hacen de forma más libre.

El nombre de dieta MIND proviene de la abreviatura de “Mediterranean-DASH diet Intervention for Neurodegenerative Delay” o bien Dieta mediterránea-DASH contra el declive neurodegenerativo.

 

Alimentos saludables para el cerebro

La dieta MIND incluye diez grupos de alimentos: verduras de hoja verde, otras verduras, frutos secos, bayas (frutos rojos), cereales integrales, judías (pintas o blancas), pescado, aves de corral, aceite de oliva y vino.

Lo del vino resulta curioso en una dieta, más adelante explicaremos cómo debe tomarse para conseguir el efecto protector del cerebro que buscamos.

 

Proteínas

La dieta propone tomar alubias (pintas o blancas) todos los días, aves de corral dos veces por semana y pescado una vez a la semana. Si te da pereza y a modo de sugerencia, prepara una cazuela de judías con pollo o la legumbre que prefieras con el ave que más te guste para que puedas comer varios días, no tienen por qué ser todos los días seguidos. Todos esos alimentos son ricos en proteínas y bajos en grasas saturadas, por lo que son recomendables para cuidar tu salud en general y también la de tu cerebro.

Verduras y cereales


Tendrás que tomar una ensalada, alguna otra verdura y tres raciones de cereales integrales todos los días. Cualquier verdura es buena, pero la col rizada y las espinacas son especialmente recomendables. Respecto a los cereales, aunque no hay muchos estudios de su efecto sobre la función cerebral, los investigadores subrayan que algunos alimentos trabajan juntos y juntos proporcionan beneficios, en este caso para nuestro cerebro, aunque todavía están tratando de entender por qué funcionan así.

Alimentos saludables para el cerebro: verdura
 

Aperitivos

Los frutos secos y las bayas o frutos rojos son los aperitivos ideales. Ambos están ligados a la buena salud del cerebro. En particular, los arándanos y las fresas ayudan a mantener un funcionamiento mental óptimo y pueden retrasar los síntomas relacionados con el Alzheimer.

 

Vino

Varios estudios han demostrado que el vino mejora la salud cerebral y protege contra la enfermedad del Alzheimer.Pero, claro, la clave está en tomarlo con moderación. Se recomienda un vaso al día para las mujeres y dos para los hombres. Si se toma más, el efecto sería el contrario, es decir, puede provocar daños cerebrales y aumentar el riesgo de padecer demencia.

 

Aceite de oliva


Alimentos saludables para el cerebro: aceite de oliva

Está delicioso con pan, en las ensaladas, en platos de pasta, con verduras cocidas… El aceite de oliva virgen extra es un alimento imprescindible de esta dieta y está demostrado que mejora la función cerebral a largo plazo y protege contra la demencia.
 

Grupos de alimentos poco saludables

Hemos hablado de los alimentos recomendados, pero conviene conocer cuáles son los que no se recomiendan. La dieta MIND limita específicamente el consumo de carnes rojas, mantequillas, margarinas, quesos, pasteles y dulces y la comida frita o rápida. Se aconseja tomar menos de cuatro raciones de carne roja a la semana, menos de una cucharada de mantequilla al día y menos de una ración por semana de quesos grasos, alimentos fritos y comida rápida.