La depresión y la ansiedad afectan a la memoria

Las emociones positivas benefician la cognición

Depresión y ansiedad son enemigos de la memoria. Diversos estudios confirman que las personas que están deprimidas tienen más problemas de memoria; además, los estados de ansiedad afectan gravemente a la atención y propician los fallos de memoria.
 

Mejor memoria sin depresión


La depresión y la ansiedad afectan a la memoria

Un experimento llevado cabo por el profesor Ruiz Caballero y la profesora Carmen Sánchez Arribas (ambos de la UNED), reveló que los participantes en el estudio recordaban aquellas palabras que eran congruentes en el plano afectivo con su estado de ánimo, de forma que los que tenían depresión mostraban un sesgo de recuerdo negativo. Además, los participantes no depresivos recordaron más palabras que los depresivos. En esta prueba, cada participante escuchaba una serie de palabras que debía puntuar según le resultaran agradables o no y después se le pidió que escribiese aquellas palabras que recordase de las que había oído.
 

Ansiedad: problemas en el registro de nuevos recuerdos

La ansiedad que genera el estrés continuado afecta sobre todo a la atención y, por tanto, a la forma en que el cerebro procesa la información y la almacena. En un estudio realizado en 2014 entre 193 estudiantes de la Universidad de Alicante y la Universidad Miguel Hernández se utilizó un cuestionario de fallos de memoria de la vida cotidiana y se evaluaron los síntomas de depresión y ansiedad de los participantes.

El resultado mostró una relación entre las quejas de memoria y los síntomas ansioso-depresivos. Frente a otras investigaciones anteriores que daban más importancia a la depresión, este estudio la situaba por detrás de la ansiedad específica (asociada a una situación concreta) y la inespecífica (no vinculada a ningún estímulo concreto).
 

Estrategia: cambiar las emociones negativas

El profesor Ruiz Caballero indica que la ansiedad afecta a la atención “porque le preocupa detectar lo más rápido posible el estímulo que genera amenaza, el miedo. Pero no intenta elaborar la información, no quiere elaborarla, lo que quiere es detectarla para, si es una información amenazante, huir de ella y que no le genere más ansiedad”.

Hay algunas estrategias para luchar contra la forma en que estos estados emocionales nos afectan, explica el profesor Ruiz Caballero, con técnicas de entrenamiento cognitivo que enseñan a redireccionar la atención alejándose de los estímulos negativos para cambiar el estado emocional

Estrategia: cambiar las emociones negativas

Además de las activaciones de estructuras cerebrales, hay una explicación física de que la memoria se difumine cuando aparece la depresión. Un estudio publicado en la revista “Molecular Psychiatry” hace unos meses se comparó el volumen cerebral de 9.000 personas procedentes de EEUU, Europa y Australia y se llegó a la conclusión de que la depresión recurrente disminuye el tamaño del hipocampo, justamente la zona del cerebro asociada a la formación de nuevos recuerdos.