Memoria: cómo encontrar la clave para acordarnos de las cosas

Los ejercicios de atención y una dieta saludable ayudan

Una vez que el recuerdo está archivado en la memoria a largo plazo, el cerebro funciona como un desván en el que vas poniendo objetos, unos delante de otros, como hemos mencionado anteriormente. Si no se va con frecuencia al desván y se mueven los objetos, se recolocan, cuesta cada vez más es encontrarlos.
 

Porque en realidad no se olvidan las cosas: lo que se pierde es la clave que tiene el cerebro para encontrarlas. Por eso, cuando te encuentras a un conocido, Antonio, en Gandía, no te sale su nombre, pero luego lo comentas con la familia. Y a los dos días, seguro que cuando no lo estás pensando, pronuncias su nombre… El cerebro ha seguido buscando el recuerdo de forma inconsciente; lo que se había perdido era la llamada huella de memoria. Es el camino entre las neuronas que lleva a encontrar el recuerdo que queremos.  
Memoria: cómo encontrar la clave para acordarnos de las cosas

El proceso de olvidar el nombre de un conocido puede pasar también con capitales del mundo, nombres de animales, de ríos… es lo que llamamos la memoria semántica, los conocimientos del mundo en general. O hacemos un mantenimiento periódico de toda esa información (ordenar el “desván” de la memoria de forma continua) o esos olvidos se van a producir.

En el taller de memoria van haciendo ejercicios de atención y memoria con palabras, letras, números, sopas de letras… es una especie de “mantenimiento” divertido y necesario a la vez.
 

Claves: atención, memorizar y ejercicios de mantenimiento


Si unimos los ejercicios de atención (como memorizar palabras o conceptos) con los ejercicios de mantenimiento lograremos un mejor rendimiento de la memoria. Es algo parecido a la gimnasia en el cuerpo humano.

Hacemos una sesión de una hora y media semanal, pero cada paciente en casa debe practicar unos 20 minutos 3 o 4 veces a la semana de mantenimiento cognitivo. Estos deberes que los pacientes se llevan a casa son fundamentales, porque lo que intentamos es crear hábitos. Al principio necesita refuerzos externos para que esta costumbre se afiance, hasta que ellos mismos se dan cuenta de que les beneficia y lo cultivan más.
 

Alimentos buenos para la memoria



Alimentos buenos para la memoria

Las neuronas se nutren de ciertos componentes y se comunican a través de ciertos neurotransmisores. El triptófano es uno de los precursores de un neurotransmisor fundamental de la memoria, la acetilcolina. El organismo lo extrae directamente de la carne, pero también está en otros alimentos. También son muy importantes las vitaminas del grupo B6 y B12.

Si mantenemos una alimentación correcta, variada y saludable, podemos conseguir la cantidad adecuada de triptófano y otros nutrientes (como el omega 3), buenos para la memoria.  Las personas que tienen dietas restrictivas, como los vegetarianos, suelen tomar complementos alimenticos para paliar carencias de ciertos nutrientes.

 

Practica juegos de memoria

El cerebro está ávido de cosas nuevas; por eso, los juegos de memoria son una buena opción para poner en marcha el cerebro. El problema que tienen los típicos juegos de memoria es que se van automatizando cuando se han hecho varias veces. Y todo lo que se automatiza proporciona una menor estimulación para el cerebro.

Por ejemplo, un juego como el mus es recomendable porque hay que estar planificando, creando estrategias y pone a funcionar toda la corteza frontal del cerebro. Esta actividad es mucho más estimulante que estar viendo la televisión. Pero jugar al mus todos los días no garantiza la estimulación cerebral: la mente debe recibir estímulos variados para que no los sistematice.

Lo ideal es que los juegos de memoria online estén pensados para mejorar el deterioro cognitivo. Además, tenemos que pensar en que las personas que ahora tienen 60 o 70 años precisan de juegos que supongan un reto para ellas, sobre todo si tienen un buen nivel cultural.
 
Carmen Arnanz