Cómo actuar ante la pérdida de memoria

Si los olvidos afectan a la vida cotidiana, hay que ir al médico

Todos hemos sufrido en algún momento lagunas mentales que nos impiden recordar dónde hemos puesto las llaves o dónde hemos dejado las gafas. En general, estos olvidos sólo indican que nuestro cerebro trabaja constantemente almacenando, clasificando y priorizando información.

A veces van más allá de lo normal porque son demasiado frecuentes o afectan a la vida cotidiana. Es en esos casos cuando debemos preocuparnos y debemos acudir a un especialista que evalúe nuestra salud. A continuación enumeramos algunas pistas.
Cómo actuar ante la pérdida de memoria
 

Debemos preocuparnos si…

 
  • Si la pérdida de memoria afecta a las actividades diarias, como la higiene personal o el manejo del dinero.
  • Si las lagunas mentales son frecuentes y tienden a interferir en la vida cotidiana. Una cosa es olvidar algo de vez en cuando y otra faltar a las citas de forma reiterada.
  • Si los olvidos van más allá de meros detalles. Muchas personas tiene dificultades para recordar ciertos detalles de una conversación, pero olvidar conversaciones enteras indica algún problema. También hay que estar alerta ante el olvido de nombres de amigos o familiares cercanos, la repetición de cosas que ya se han contado o hacer las mismas preguntas con frecuencia en la misma conversación.
  • Si una persona se pierde en un lugar conocido o si coloca algo en un lugar incorrecto porque no puede recordar cuál es su sitio, como meter las llaves en el frigorífico.
  • Si se siente que la pérdida de memoria empeora porque se olvidan cada vez más cosas con el paso del tiempo.

¿Qué provoca la pérdida de memoria?

imágenes del cerebro a través de tomografías axiales computerizadas (TAC) o resonancias magnéticas (IRM). Todo ello les ayuda a identificar tumores o derrames cerebrales que a veces pueden estar detrás de esas pérdidas de memoria. Pueden descartar factores que son potencialmente reversibles y determinar si la pérdida de memoria se debe a una enfermedad más grave del cerebro.

Entre las causas de la pérdida de memoria se encuentran las siguientes:

 

  • Algunos medicamentos pueden interferir con la memoria. Entre ellos están algunas medicinas para dormir, antihistamínicos, ansiolíticos, antidepresivos, tratamientos para la esquizofrenia y algunos analgésicos.
  • El exceso de alcohol puede provocar deficiencias de vitamina B1 (tiamina) que perjudican la memoria. También algunas drogas alteran la química del cerebro y afectan a la memoria.
     

Qué provoca la pérdida de memoria
  • El estrés, sobre todo debido a un trauma emocional, puede causar lagunas mentales y en casos extremos puede llevar a un trastorno conocido como amnesia disociativa. En estos casos la persona puede vagar perdida, sin recordar su nombre, fecha de nacimiento o cualquier otra información elemental. Por lo general, se corrige solo.
  • La depresión provoca falta de atención y reduce la capacidad para concentrarse, lo que puede afectar a la memoria. Generalmente, cuando se tratan los estados depresivos mejora el estado de ánimo y también se van corrigiendo los problemas de memoria.
  • Los traumatismos o golpes en la cabeza pueden hacer que se pierda la conciencia y la memoria. Un único traumatismo craneal no suele afectar demasiado, pero los golpes reiterados (como ocurre con los boxeadores o los jugadores de fútbol americano) pueden suponer una pérdida progresiva de la memoria.
  • Infecciones como el VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana), la tuberculosis, la sífilis, el herpes u otras que afectan a las membranas o a la materia gris del cerebro pueden dificultar el buen funcionamiento de la memoria.
  • Problemas en la tiroides, tanto si es hipoactiva como hiperactiva, pueden interferir en la capacidad de recordar.
  • Los trastornos en el sueño pueden afectar a la memoria. Dormir más y mejor suele mejorar los olvidos o fallos de memoria: el cerebro tiene que llegar a la fase REM del sueño para consolidar los recuerdos.
  • Un déficit de vitaminas B1 y B12 puede causar problemas para recordar, aunque esta deficiencia se soluciona con un sencillo tratamiento.